Este
jabón, como en las demás ocasiones que lo he hecho tiene los mismo
ingredientes ,y las propiedades que tiene son a parte de hidratante
para la piel , unas cuantas ya expuestas en las anteriores entradas
de dicho jabón, pero hoy me centraré en la principal propiedad,
aliviar los síntomas de la psoriasis, que en sinergia con los
distintos aceites esenciales que contiene, lo hace perfecto para
dicha afección.
Se
debe tener en cuenta que el aceite de neem no cura la psoriasis. Nada
cura la psoriasis. El desorden de la piel es una condición genética,
y nosotros no podemos modificar nuestros genes (todavía).
Sin
embargo, el neem puede ser un remedio excelente para las personas que
sufren psoriasis y puede ayudar a controlar los síntomas. El neem
trata dichos síntomas tan exitosamente que algunas personas llegar a
decir que se han curado. En realidad, ellos todavía portan
potencialmente la enfermedad y podrán sufrir más recaídas, pero
gracias al neem podrán llevar una vida casi libre de los síntomas
de la psoriasis.
Hay
una advertencia que se debe tener presente. En algunas personas, el
neem ha producido resultados casi milagrosos, pero en otras no ha
hecho mucho. La verdad es que hay mucho todavía por conocer acerca
de la psoriasis, y también hay mucho por saber acerca del neem y
cómo actúa contra la psoriasis. Como resultado, nadie puede
explicar todos los detalles sobre la interacción del aceite de neem
y la psoriasis.

¿Que
es la Psoriasis?
Psoriasis
es un desorden inflamatorio de la piel.
Los
síntomas de la psoriasis incluyen color rojo, sequedad, comezón, y
las escamas gruesas, secas y plateadas que aparecen como placas
discontinuos sobre la piel. Las placas pueden estar en cualquier
parte del cuerpo, pero son más comunes en el tronco, las rodillas y
los codos, los pliegues de la piel, así como también en el cuero
cabelludo y las uñas.
Las
placas (y otros síntomas) son el resultado de que la piel crece
demasiado rápido en esas áreas. Las células de la piel se renuevan
tan a menudo que las células viejas se acumulan en gruesas escamas.
Los
síntomas de la psoriasis pueden aparecer a cualquier edad, de
repente o gradualmente, y se caracterizan por remisiones y recaídas
frecuentes (vienen y van permanentemente).
El
origen de la psoriasis es genético, pero portar los genes de la
enfermedad no significa necesariamente sufrir los síntomas. También
se necesita un agente desencadenante.
Varios
factores pueden provocar o empeorar los síntomas de la psoriasis:
infecciones de la piel (como furúnculos), infecciones sistémicas
(como infecciones respiratorias, gripe), estrés (éste es el factor
más importante), consumo de alcohol (curiosamente, provoca psoriasis
sólo en hombres), medicación, etc.
Cualquier
irritación o lesión en la piel, como infecciones, cortes,
quemaduras, sarpullidos, picaduras de insectos, etc., hacen que los
síntomas empeoren. Cualquier cosa que debilite el sistema
inmunitario hace que los síntomas empeoren. Y, en personas con
desordenes autoinmunes (p.e. artritis reumatoide) o personas
inmunosuprimidas (p.e. transplantados de órganos, enfermos de cáncer
bajo quimio, sida) puede provocar una psoriasis muy severa.
Los
síntomas mejoran con cantidades elevadas de luz solar, aire y
vitamina D. Los síntomas de la psoriasis a menudo desaparecen en
verano, y regresan de nuevo en invierno.